El proyecto nace de una propuesta elaborada inicialmente por un equipo de arquitectos para participar en el concurso de construcción de una escuela para refugiados en Tailandia. Al resultar no ganador, el diseño es recuperado para dar cabida a unos dormitorios temporales de la clínica Mae Tao también en Tailandia.
Una estructura ligera, modular y plegable se combina con materiales recuperados localmente y técnicas de construcción nativas, como es la cubierta en hojas de teka. De esta manera se busca que los usuarios finales puedan empoderarse del sistema constructivo y ser completamente autónomos en su montaje-desmontaje y mantenimiento.

